La otra red tras la gran muralla (I)

La herencia cultural de China, junto con las fuertes medidas de control que acompañan el proceso de apertura, han dado lugar al desarrollo del Chinanet.

La Gran Muralla China, de Herbert Ponting, 1870-1935

La Gran Muralla China, de Herbert Ponting, 1870-1935. Fuente: The National Archives UK

Con más de 564 millones de usuarios, China cuenta con la mayor red de ciudadanos conectados del mundo. Internet se implantó en China en el año 1994, encauzando con el proceso de reforma iniciado después de la Revolución Cultural. La economía de mercado socialista consiste en la apertura del país a capitales extranjeros y la implantación de las nuevas tecnologías. Una política que dio lugar a lo que Rodney Wai-chi Chu y Chung-tai Cheng denominan «doble conmoción» (double juggernaut), la acelerada y simultánea capitalización y cibernetización del país. La primera parte de este artículo analiza como la herencia cultural de este país, junto con las fuertes medidas de control que acompañan el proceso de apertura, han dado lugar al desarrollo del Chinanet, una Internet autónoma, separada del mundo y caracterizada por un uso distinto, más cercano a la performance que a la participación.

Más de 564 millones de usuarios, 331 millones de IPV, 13,40 millones de nombres de dominio, 2,68 millones de websites y 442 millones de teléfonos móviles conectados, constituyen el Chinanet, según el informe del China Internet Network Information Center CNNIC realizado en 2013. Se trata de una red prácticamente autónoma que es, a su vez, la mayor red de usuarios conectados del mundo.

Internet se implantó en China en el año 1994, tras el proceso de apertura iniciado por Deng Xiaoping en 1978. Después de la Revolución Cultural, el país se hallaba ante una economía estancada y una población masiva, una situación que forzaría la apertura a capitales extranjeros y la acelerada modernización del país. Las zonas rurales se convirtieron rápidamente en núcleos industriales, al mismo tiempo que se promovía la implantación de las nuevas tecnologías consideradas como clave de progreso. Esto daría lugar a lo que Rodney Wai-Chi Chu y Chung-tai Cheng han denominado en «Cultural convulsions: Examining the Chineseness of cyber China» , «doble conmoción» (double juggernaut): el simultáneo encuentro del país con el capitalismo y un acelerado proceso de cibernetización. Efectivamente, aquí el proceso de modernización no ha seguido un incremento lineal, puesto que se han sucedido al mismo tiempo la industrialización y el avance hacia la sociedad de la información. Rodney y Chung-tai ponen el ejemplo del teléfono móvil: mientras en otros países el uso del teléfono ha seguido una evolución desde el teléfono doméstico hasta la comunicación personal y ubicua que supone el teléfono móvil, en China, donde la falta de recursos hacía difícil extender líneas a ciertas zonas rurales, el móvil ha supuesto el primer dispositivo de comunicación para muchos ciudadanos. A esta «doble conmoción» hay que sumar los esfuerzos por mantener a salvo los valores tradicionales y la ideología imperante, según la conocida frase de Xiaoping: «Si abres la ventana para permitir la entrada de aire fresco, no puedes evitar que entren algunas moscas». Para impedir los efectos nocivos de estas «moscas» o cualquier contaminante espiritual o ideológico, este proceso será sometido a un fuerte control. Concretamente, Internet se encerrará en los límites de lo que comúnmente es conocido como el Gran Firewall de China, un muro virtual que separa China del resto del mundo.

1996 fue el año de Internet en China, ya que se popularizó mediante eslóganes como «Compra Internet, usa Internet. Sube a bordo del arca del nuevo siglo. Gana el premio del mundo», «Internet, el pasaporte del hombre moderno y civilizado». Pero, al mismo tiempo en que Internet es presentado como la esperanza de un nuevo futuro, es visto por muchos como un espacio hegemónico dominado por la ideología capitalista anglosajona. Así se expresa, por ejemplo, uno de los jóvenes emprendedores de las primeras empresas de proveedores de servicio, en un estudio realizado por la publicación Wired en 1997: «Nuestro ideal es crear una red exclusivamente en chino. Esta será una red con características chinas, que será una autopista de la información para las masas». Impedir la influencia de la hegemonía anglosajona, junto con los temores que supone el flujo libre de información y la libertad de asociación que conlleva este medio, llevarán a un peculiar desarrollo de la red Internet y a sus primeras regulaciones. Estas se basarán en la exclusiva propiedad del gobierno de todos los proveedores de servicios ISP, así como en el estricto control e identificación de todos los usuarios conectados. De este modo, el estado está al cargo de todo el planteamiento, la estandarización internacional, el control y el desarrollo de todas las áreas relacionadas con Internet. Hay que dirigir toda conexión a través de los puertos de acceso mantenidos por el Ministerio de Telecomunicaciones y está prohibida la utilización de cualquier otra vía de acceso. Finalmente, toda organización o usuario individual conectados deben hacerse responsables del contenido circulante en la red, debiendo respetar estrictamente cualquier regulación y prestar especial atención a la no difusión de cualquier secreto de Estado. A tal fin, todos deben firmar un acuerdo de uso responsable y un contrato de servicio para el cual deben identificarse, presentando documentación que acredite su identidad, así como su lugar de residencia y trabajo. Estas regulaciones temporales para el acceso a Internet evolucionarán hacia el proyecto Escudo Dorado (Golden Shield). Este proyecto, conocido popularmente como el Gran Firewall de China, fue iniciado por el Ministerio de Seguridad Pública en 1998, y fue presentado públicamente en 2000 en la feria Seguridad China, celebrada en Pekín, tres años antes de su total implantación. Ha contado con la colaboración de grandes y conocidas firmas extranjeras como Sun Microsystems, Cisco Systems, Bay Networks, Motorola o la canadiense Nortel Networks, entre otras. Hoy en día es considerado como el mayor y más sofisticado aparato de vigilancia del mundo.

Este complejo aparato combina medios tecnológicos, ideológicos y políticos para funcionar a tres niveles, el bloqueo de información en Internet, la coacción a empresas conectadas y el bloqueo de regiones o ciudadanos individuales.

Por lo que se refiere al bloqueo de información en la red, este se sustenta en el hecho de que toda la infraestructura de Internet pertenece y es administrada por el Estado. Todo el tráfico de información entre China y el resto del mundo es dirigido a través de proxis a un único router, donde es analizado y puede ser bloqueado o redirigido. De este modo, la censura opera mediante el bloque de IP, el envenenamiento de nombres de dominio, y el mantenimiento de una lista negra de palabras clave que es utilizada para analizar el tráfico de datos.

Mensajes de error que impiden acceder al contenido solicitado en la web.

Mensajes de error que impiden acceder al contenido solicitado en la web. Autor: Sandra Álvaro

El bloqueo de IP se basa en que toda página web es almacenada en un servidor con una dirección única que la identifica o IP. Golden Shield lista las IP de algunas webs, como en el caso de la conocida plataforma Facebook, e impide el acceso a las mismas. Esto, además, tiene el inconveniente de que ninguna otra web alojada en el mismo servidor es accesible. Por lo que se refiere al envenenamiento de nombres de dominio, lo que es conocido como DNS misdirection o URL hijacking, funciona a nivel de los asignadores de nombres de dominio, también bajo control del estado. Cuando tecleamos una dirección web o url, nuestra petición es enviada a un asignador de nombres de dominio que identifica la dirección IP, dirigiéndonos al servidor donde la página está alojada. En este caso, el servicio autoritativo de DNS redirige nuestra petición a una dirección falsa, un clon de la url solicitada, antes de que el servidor original pueda captarla, y lo que recibimos como respuesta en nuestro navegador es un mensaje de error. Finalmente, la última estrategia consiste en el filtrado de datos de nuestra petición, así como del contenido de la web solicitada; es lo que se conoce como url filtering y packet filtering. El contenido de nuestras búsquedas es analizado y comparado con una lista negra de palabras clave. Si más de una de estas palabras es encontrada en la petición o en la página solicitada, la petición cae y no es posible acceder al contenido solicitado.

El funcionamiento de este sistema no es transparente, lo que recibe el usuario es un mensaje notificando que es imposible acceder al servidor, o de tiempo excedido, por lo que es difícil saber si el contenido solicitado está bloqueado, o existe algún otro problema, como el caso de una web en mantenimiento o soportando tráfico excesivo. Se calcula que más de 18.000 páginas web están bloqueadas en China, entre ellas conocidos medios de información como nytimes.com o elpais.com, archivos como archive.org y redes sociales como Facebook, Twitter, Youtube, Vimeo o Flickr. Este año Instagram se ha añadido a la lista, a raíz del recrudecimiento de las protestas en Hong Kong, así como se ha extendido el bloqueo de Google a todos sus servicios incluidos Gmail y Google Maps. También están bloqueadas páginas de la Wikipedia conteniendo información sensible o determinadas búsquedas en Weibo, uno de los servicios de microbloggin más populares del país. La base de datos es continuamente revisada, pero en la red pueden encontrase algunos servicios que ofrecen información actualizada sobre el bloqueo, como la página de la Wikipedia «websites bloqued in China» o la web greatfire.org. China Digital Times, otro medio prohibido en China, también mantiene una lista de palabras bloqueadas en Weibo.

Por lo que se refiere a las compañías conectadas a Internet operando en China, estas están sometidas a las medidas administrativas de información y servicio de Internet bajo el decreto del Consejo de Estado nº 292. Este reza que el Gran Firewall prohíbe toda web extranjera o doméstica que no cumpla la política estatal, por lo que se somete a examen su contenido y su trasfondo político. De este modo el gobierno promueve la autocensura, responsabilizando a las compañías que quieren operar en este país del contenido de sus páginas web y de la monitorización de todo el tráfico de información en sus empresas. Esto se lleva a cabo mediante sistemas de filtrado propios o de empleados, denominados big-mamas. Así, los buscadores que funcionan en el país, como Yahoo o Bing y los locales Baidu y Soso, realizan su propio filtrado de datos, impidiendo el acceso a toda información sensible. Esta simplemente no aparece listada en las búsquedas relacionadas. En el caso de webs conteniendo información no textual, como es Youku, la mayor red de vídeos compartidos del país, se cuenta con un sofisticado sistema de huella digital que permite comprobar si un contenido ha sido aprobado o reprobado anteriormente. En el caso de que el contenido sea nuevo, un equipo de personas se encarga de su visionado y clasificación antes de que este pueda ser subido a la red.

Finalmente, el estado posee los controles de acceso en el mundo real y, en casos extremos, puede interrumpir el servicio en una región e incluso de usuarios concretos.

Si a los numerosos servicios extranjeros bloqueados sumamos el hecho de que el acceso a las webs del exterior es lento y muchas veces sometido a interrupciones, así como el problema del idioma, navegar fuera del dominio de China se hace poco atractivo para los usuarios. De hecho, solo un seis por ciento de los hiperlinks contenidos en webs chinas abandonan el espacio del Chinanet . Este aislamiento ha propiciado un desarrollo masivo de servicios locales, sustitutos de los servicios internacionales no accesibles. Estos servicios muchas veces han sido desarrollados por jóvenes emprendedores a su vuelta de Silicon Valley, aquí denominados «tortugas marinas», que han sabido adaptar de modo exitoso las tecnologías exteriores a las características que definen Internet en este país.

Así, tenemos que Google intentó implantarse en el país en 2006, aceptando las condiciones de la censura, y esto levantó una gran polémica, que llevó a la compañía a trasladarse a Hong Kong en 2010. Este mismo año el conocido navegador fue bloqueado y en 2014 también todos sus servicios asociados, aunque, antes de ser prohibido, ya había perdido la batalla frente a su competidor local Baidu. Fundado por Robin Li, a su vuelta de Silicon Valley, este servicio contó con una inversión inicial de Google, hasta independizarse completamente y empezar su crecimiento, incorporando un cada vez mayor número de servicios. Entre ellos un wiki similar a la Wikipedia (www.baike.baidu.com), un servicio de hospedaje de blogs (hi.baidu.com), y plataformas de noticias (zhidao.baidu.com), para compartir música (music.baidu.com) y videojuegos (youxi.baidu.com) y su propio sistema GIS, Baidu map. Uno de los servicios más populares es el Post Bar, un foro de discusión abierto. Otro buscador popular en este país es Soso.

Youtube fue bloqueado en 2009, y ha sido sustituido por las plataformas Tudou y Youku. Youku, que traducido significa «que es lo mejor y lo más cool», fue fundado por otra «tortuga marina», Victor Koo, en 2006, y se ha convertido en la mayor plataforma de visionado de vídeos del mundo con un 90% del target en la China continental. A diferencia de Youtube, Youku cuenta con una amplia selección de vídeos sindicados de medios tradicionales. Los jóvenes acuden a esta plataforma buscando una alternativa a la pobre y excesivamente ideologizada oferta televisiva, y a la también censurada oferta cinematográfica, siendo los contenidos más solicitados los de corta duración como trailers de películas y las series de televisión, principalmente producidas en Corea. El vídeo producido por los usuarios es más minoritario, pero también cuenta con su espacio en Youku Paike. Otras plataformas de medios audiovisuales, como Hulu, también tienen sus sustitutos, en este caso en Iqiyi.

Por lo que se refiere a las redes sociales, Facebook ha sido sustituido por RenRen. Este es uno de los medios predominantes, puesto que cuenta con más de 31 millones de usuarios activos. El microbloggin, terreno del también bloqueado Twitter, ha sido sustituido por plataformas como Tencent QQ o Sina, que cuenta con el popular Weibo, microblog en chino, uno de los medios más usados, con 50 millones de usuarios. Los servicios de blogs más populares, como Blogger y WordPress, tampoco son accesibles, un vacío que también han llenado las plataformas Baidu, Tencent y Sina.

Llegamos al servicio más usado en China, la mensajería instantánea, que cuenta con 461 millones de usuarios. Aunque Whatsapp y otros servicios internacionales son accesibles, han sido sustituidos por WeChat. WeChat es una aplicación móvil imprescindible si se quiere estar conectado en China. Esta añade a la mensajería instantánea servicios propios de las redes sociales, como un perfil y un álbum accesible a los contactos, subscripciones a cuentas, un servicio de localización geográfica, que permite enviar la posición y buscar posibles contactos conectados alrededor, y otros servicios lúdicos como una amplia selección de stickers y el shake, una aplicación de computación tangible que detecta el movimiento del teléfono y envía una señal al teléfono del contacto, permitiendo a dos usuarios agitar el teléfono a la vez. Este popular servicio dirige más del 77 % de los mensajes instantáneos y pertenece a Tencent, la compañía de Internet más grande del país. El éxito de esta compañía, fundada por Pony Ma, emprendedor de 35 años, es el acierto en la valoración del uso que los ciudadanos hacen de Internet en este país. Aparte de ofrecer el servicio más utilizado, esta empresa cuenta además con un portal de noticias masivo, millares de juegos en línea, foros, blogs, microblogs y cualquiera de los servicios que la población de netciudadanos, principalmente jóvenes conectados a través del móvil, requiere.

A la izquierda, servicios internacionales. A la derecha, sustitutos de estos servicios en China.

A la izquierda, servicios internacionales. A la derecha, sustitutos de estos servicios en China. Autor: Sandra Álvaro.

Finalmente, hay que hacer mención del comercio electrónico por ser un servicio en expansión en el país. La popular plataforma de comercio de usuario a usuario Ebay es accesible en China, pero está lejos de poder alcanzar el número de usuarios de su competidor local Taobao. Este servicio forma parte de Alibaba, fundado por Jack Ma, y es el mayor bazar en línea de productos de exportación en el mundo. Amazon también tiene su propio competidor en DangDang. El conocido Groupon no conoce competidor, y es porque ahí existe otro modelo de compra con descuento, denominado Tangou, compra en grupo, en que varios usuarios de Internet en la misma ciudad e interesados por el mismo producto buscan un detallista que ofrezca descuento por compra conjunta.

El éxito de estas compañías nos da una panorámica de los usos más frecuentes y el perfil de usuarios del Chinanet. Este, además de ser un medio separado del resto del mundo y fuertemente controlado, es habitado por internautas jóvenes: casi el 60% de usuarios es menor de 30 años y el 80% está por debajo de los cuarenta, y un 75% de usuarios se conecta a través del móvil. Al contrario de lo que sucede en otros países, en que los usuarios acuden a Internet en busca de información, promoción personal y contactos, siendo el correo electrónico uno de los servicios más utilizados, lo que ha dado lugar a que ocio y trabajo se encuentren en un mismo medio, en China, Internet es raramente considerado una herramienta de trabajo –solo el 32,4% se conecta en el trabajo– y más bien es percibido como un terreno de juego. La autopista al entretenimiento.

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